miércoles, 16 de noviembre de 2011

Tira la piedra, esconde la mano y culpa al apedreado

Retrotraigámonos al inicio de la crisis. Caída de Lehman-Brothers. Follón en Estados Unidos, pero ha vendido deuda tóxica que se ha extendido por todos los inversores (bancos, fondos de inversión, ...), con lo cual, al final, nadie sabe qué parte de sus mix está contaminado. La Bolsa cae en picado... falta inversión... recapitalizar inversores...

De aquellos polvos, estos lodos. Pero curiosamente, es Estados Unidos ahora el que nos echa la bronca. Estados Unidos que tiene ahora interés negativo de financiación de su deuda (sí, tienes que pagar por comprar deuda estadounidense, como si pagaras por una caja fuerte). ¿La razón? Su Reserva Federal compra deuda como loca, dándole a la manivela de la maquina del dinero cuando hace falta. Pero Estados Unidos está ahora en niveles de endeudamiento por encima del 100% del PIB (como Italia).

¿Qué pasa entonces aquí? Pues que a Alemania ya le va bien la situación. Si se unifica la deuda europea (los famosos eurobonos de los que tanto se ha hablado) para que el BCE pueda ejercer las mismas funciones que la Reserva Federal, los alemanes tendrán que pagar un interés mayor por su deuda, que ahora le cuesta muy barata porque se ha convertido en valor refugio para los inversores. Mientras tanto, pide medidas de restricción al resto de países de la Unión Europea con un doble objetivo: Debilitar las economías para facilitar el desembarco de sus empresas como compradoras de las locales y aprovecharse de mercados laborales más baratos y flexibles como consecuencia de las demandas "europeas".

Veremos cuánto le dura. Y veremos qué dice cuando los mercados dejen de querer la deuda alemana.